El Altar del Holocausto traen su liturgia musical hasta Madrid.

· Los salmantinos arrasan en el ciclo «GURES Is On Tour».

Todo cuadró en lo que concierne a la visita del cuarteto salmantino El Altar del Holocausto a la capital dentro de la gira de presentación de su nuevo trabajo discográfico T R I N I D A D (Throne Records, 2021) publicado hace dos semanas. Su homilía musical en la céntrica sala Independance Club, incluida en el ciclo de conciertos “GURES Is On Tour” auspiciado por el licor gallego GURES, colgó el cartel de “entradas agotadas” en su primer pase en horario vespertino, por lo que tuvieron que programar una segunda cita para la hora del vermut. Debido a la situación de pandemia, los conciertos matutinos cada vez son más habituales, por lo que no fue extraño presenciar la potente puesta en escena de la banda castellana en un horario fuera de lo común. Con el respetable perfectamente organizado y ubicado por los acomodadores de la sala, se corrió el telón hacia los lados cual obra de teatro para, envueltos en una profunda nube de humo artificial, irrumpir sobre las tablas de la discoteca reconvertida en sala de conciertos. Y es que la gran baza de su propuesta pasa por un espectáculo que te adentra en sus poderosos sonidos repletos de melodías post-rock. Es evidente que no han inventado nada porque desde hace décadas son muchos los artistas que utilizan la parte visual para complementar su cancionero, como pueden ser Rammstein, Slipknot, Ghost y los mejores en los suyo, KISS, pero la puesta en escena de los protagonistas de la jornada es una experiencia visual única. Su liturgia musical comenzó con ‘Caridad’, uno de los cortes incluidos en su citado lanzamiento, sonando limpios, concisos y con una fuerza aplastante. Conjuntados con sus túnicas blancas con capucha, sus estremecedoras sombras se acompasaron gracias a los intensos movimientos, deleitando a los presentes que, sentados por las normas vigentes, tan solo movieron sus cabezas y cuellos arriba y abajo. Las baquetas de Reaper Model marcaron la pauta que aderezó el bajo del inquieto Skybite y las guitarras afiladas de la dupla formada por Weasel Joe y Reverb Myles, tan atronadoras como delicadas. Combinando temas de todo su repertorio (‘Amenra’, ‘Esperanza’, ‘El Que Es Bueno…’ y ‘Lucas’, entre otros), fueron capaces de hacer fácil lo difícil pues, aunque para muchos el rock instrumental está lleno de clichés, supieron combinar su maestría con los instrumentos y una parte visual tan poderosa como estudiada. Si la justicia divina fuese una realidad, esta banda debería llenar salas con miles de personas en lugar de hacerlo para unos pocos.

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Texto: Alfredo Rodríguez
Fotografías: Alfredo Rodríguez