Desde que publicasen su anterior largo, el celebrado Novelería (Bcore Disc/La Castanya, 2015), los barceloneses han tardado un lustro en lanzar su nuevo LP. Y aunque para muchos el tiempo pase deprisa, para otros en ocasiones pasa muy despacio. En estos años el trío formado por Artur Estrada (voz y guitarra), Wences Aparicio (bajo) y Albert Guàrdia (batería) y completado por el multi-instrumentista Marc Clos ha preparado una docena de canciones que han sido facturadas por Santi García y Borja Pérez entre Cal Pau y Ultramarinos Costa Brava, dando como resultado un disco tan brillante como necesario. Está claro que el título de su quinto trabajo se ha forjado a fuego tras unas jornadas interminables en el sótano de la casa de los padres de Albert, en Castellar del Vallès, rematando la faena con dos ensayos generales en la sala VOL de Barcelona el pasado mes de febrero, para grabar los temas justo antes de la llegada de la pandemia. Una nueva referencia que podemos disfrutar en distintos formatos (LP, CD, cassette y digital), en unos cuarenta minutos de magnífica música. Con el single ‘Disney y Resaca Padre’ nos sorprendieron el pasado mes de abril, enamorando nuestros corazones con el tema ‘Las Rotondas’ a las puertas del verano. Pero aún había más, porque en agosto nos regalaron la emotiva ‘La Pedra Oscil·lant’, un corte que toma su título de un monumento megalítico ubicado en Capmany (Girona). Las otras nueve canciones nos dejan perplejos, ratificando su estatus de grupo de culto dentro de la escena musical de nuestro país. No podemos quedarnos con un corte concreto porque hay de todo para todos, pero citamos alguna joya como los vientos cerrando el disco (‘Ensayo Sobre La Decepción’), la gran pegada en uno de los temas más contagioso (‘Fluorescente’) y el cuidado spoken word de Artur (‘Mercurio Retrógrado, etc.’) en la parte central del largo. Nos congratula que a estas alturas de su carrera musical siguen experimentando y registrando unas canciones tan espléndidas como las que nos regalan en esta ocasión.

Alfredo Rodríguez