Suele decirse que los beneficios de la música en niños pequeños y en edad adolescente son muchos y muy variados, hecho que los expertos están estudiando desde hace años con determinados estudios sociológicos. Los efectos son muchos y muy variados, tanto en el rendimiento intelectual como en el cerebral, teniendo especial relación con la autoestima de las personas. Otro estudio reciente realizado por una Universidad norteamericana desvela que las personas jóvenes que tocan un instrumento “mejoran habitualmente su rendimiento en diversas asignaturas como física, inglés y matemáticas”, comenta uno de los investigadores.

Dicho estudio preguntó a más de 100.000 estudiantes de institutos de secundaria en distintos Estados de NorteAmérica que empezaron sus estudios entre los años 2015 y 2020, realizaron cuatro cursos de secundaria y fueron examinados de asignaturas en otros idiomas. Entre los encuestados el 27% estaba en un grupo o sabía tocar algún instrumento, hecho que condicionó positivamente el resultado del curioso estudio. Muchas de las preguntas eran relacionadas por los estudios, las clases del instituto, la importancia de tocar un instrumento y la utilización de los mismos como guitarras únicas, ukeleles de calidad, baterías de diseño y bajos de precisión, entre otras. Los datos resultantes han propiciado un interesante estudio entre los investigadores, quienes aseguran que los jóvenes demuestran un interés en la música y quieren estudiar la materia con más detalle, lo que influirá en mayor medida en los resultados que podrán conseguir en un futuro cercano como artistas, tanto en solitario como con un grupo.

El informe realizado por los investigadores entre los estudiantes concluye que “los resultados finales eran mejores entre los alumnos que habían pasado tiempo practicando música en locales de ensayo y en sus domicilios”, dando una muestra positiva de la relación de los instrumentos con el alumnado. También han comentado que “sería un error quitarle importancia a este dato, puesto que la música es importante en la vida de las personas”, añadiendo, “todos estos datos pueden influir positivamente en el desarrollo intelectual de los individuos, así como el aumento de sus habilidades en otras materias, independientemente del género de la asignatura que cursen”.

Todos los datos están siendo analizados por otros centro educativos como Universidades y academias, donde pretenden realizar otros estudios similares para intentar que los alumnos puedan llevar a cabo cualquier aprendizaje musical con la finalidad de tener mejores resultados académicos. Uno de los investigadores considera que algunas habilidades obtenidas por los jóvenes que tocaban en grupo son muy útiles de cara a sus relaciones sociales entre adolescentes, lo que permite fomentar su complemento como personas: “Aprender a tocar un instrumento como el ukelele, por ejemplo, beneficia positivamente todo lo que tenga que ver con los seres humanos”. Principalmente la coordinación entre instrumento y persona es tan positivo que están proponiendo que todos los alumnos aprendan a tocar algún tipo de instrumento en sus años como estudiantes. Todas las experiencias conseguidas en sus años como adolescentes tendrán un papel positivo en el futuro de su vida adulta.