La pandemia ha desencadenado el desastre en el mundo de la música y la cultura pero, contra todo pronóstico, también ha hecho que muchas personas aprovechen las largas jornadas en casa para aprender a tocar un instrumento. Conocidas marcas de guitarras como Fender o Gibson, que durante las primeras semanas de confinamiento pararon su fabricación ante la incertidumbre generalizada del mercado, en unos meses han pasado a una escenario bien distinto, alcanzando ventas similares a la campaña del Black Friday. «Todo lo que se hace, se vende», afirmó el consejero delegado de Gibson, James Curleigh.

Pero no solo se ha disparado la venta de instrumentos musicales nuevos. La compra de instrumentos de música segunda mano, que supone un menor desembolso económico en tiempo de pandemia, es una opción cada día más demandada por el público generalizado. También se ha incrementado la reparación de instrumentos antiguos, como han comentado los expertos en distintos reportajes que han salido en televisión recientemente.

El ukelele sigue siendo el Rey

Como prevención ante el Coronavirus, en muchos colegios de nuestro país el ukelele está sustituyendo a la tradicional flauta dulce que todos hemos tocado en alguna ocasión. Esto es una buena noticia, sin duda, puesto que el ukelele, que en hawaiano significa «pulga saltadora», tiene muchas ventajas como instrumento de aprendizaje de la música en niños: es económico, es fácil de transportar y ocupa poco espacio, tiene un repertorio muy variado, es fácil, divertido y sobre todo, permite trabajar las melodías y las armonías a la vez, esto es, cantando y tocando.

Más software musical en tiempos digitales

En las primeras semanas de confinamiento, un estudio revela que las búsquedas en Google de programas informáticos para editar música crecieron hasta un 55%. La marca Apple vio cómo crecían las descargas de su famosa aplicación Garageband. Lo mismo pasó con otras firmas como Yamaha, Roland, Reverb y Apogae, la compañía que vende accesorios para crear música, lo que demuestra que el mercado del software dedicado a la Producción Musical siguen auge a pesar de los tiempos que estamos viviendo.

¿Qué perfil tienen los compradores de instrumentos musicales?

La venta a través de Internet, que ha supuesto el impulso para todo este sector, implica que los compradores son jóvenes, incluso en muchos casos adolescentes que no tienen tarjeta de crédito y tienen que pedirle a un familiar adulto que se hagan cargo de las compras online. Cabe destacar que un elevado número de compradores son mujeres. Un grupo que ha conseguido pensar en ofertas de ocio que van más allá de de los típicos videojuegos, Netflix o Instagram y que ha apostado por iniciarse en instrumentos como la guitarra clásica segunda mano a través de los típicos vídeos totorales en la plataforma YouTube. Un camino, el del auto-aprendizaje, lleno de alegría en tiempos de iniciación musical. Ahora la clave es ver si esta tendencia por aprender a tocar un instrumento es solo una burbuja temporal que se desinflará cuando los lugares de ocio vuelvan a abrir con normalidad o es un pasatiempo que ha resucitado para quedarse entre nosotros.