[Download Festival Madrid @ La Caja Mágica. Madrid. 29.06.2018]
[Promotor: Live Nation]

Guns N’ Roses arrasa en la segunda jornada del Download Festival Madrid.

· Thrice y Clutch, otros de los grandes destacados.

El segundo día del macro-festival madrileño recibió a 35.500 espectadores, alguno más que en la primera jornada. Desde primera hora de la tarde, miles y miles de fans lucían sus camisetas de Guns N’ Roses, en riguroso color negro, bien fuesen las remeras oficiales, compradas en cualquier tienda de Centro Comercial que haya pagado la patente e incluso en los mercadillos de barrio. Y es que el grupo californiano es una empresa en toda regla que sigue haciendo caja a base de bien en su nueva gira “Not In This Lifetime”. Porque el grupo liderado por Axl Rose, Slash y Duff McKagan regresó por el dinero, es una realidad. Pero eso no pareció importarle a casi nadie, pues los presentes gozaron de lo lindo la puesta en escena de la banda norteamericana. Hace un año abarrotaron el Estadio Vicente Calderón en un gran show único, si bien, esta vez hicieron lo propio encabezando un festival con muchos grupos que quedaron en un segundo plano.

Guns N’ Roses

Rondaban las nueve de la noche cuando un alto porcentaje del respetable, por no decir casi todos los asistentes, se situaban frente a un escenario principal que se convertiría en el epicentro del recinto durante las más de tres horas y media que duró el show. Tras veinte minutos de tensa espera, donde un vídeo se reproducía en bucle en la gigantesca pantalla del fondo del escenario y en las dos más pequeñas situadas a los laterales, entraron en escena con ‘It’s So Easy’ y ‘Mr. Brownstone’. Los móviles en alto fueron mayoría, compartiendo protagonismo con los cuernos mirando el cielo. Niños, jóvenes, mayores y alguna que otra persona entrada en años, todos con sus citadas camisetas del logotipo de las pistolas y las rosas, sonreían mientras sufrían la maltrecha garganta de un Axl que se paseaba de lado a lado de la tarima contoneando sus caderas. Su mítico debut Appetite For Destruction (Geffen, 1987), reeditado precisamente este viernes, sonó casi en su totalidad, interpretando hasta ocho cortes de su tracklist, incluido su inédito ‘Shadow Of Your Life’. Con Slash ofreciendo un gran recital repleto de solos y riffs y McKagan destacando por encima del resto de la banda, la treintena de canciones tuvo su punto álgido cuando sonaron ‘Sweet Child O’ Mine’, su particular versión del ‘Wish You Were Here’ de Pink Floyd, la emotiva ‘November Rain’, el homenaje a Chris Cornell y Soundgarden con ‘Black Hole Sun’ y ‘Knockin’ On Heaven’s Door’ que fue coreada hasta la extenuación.

Thrice

Con un bis tan deseado por unos como por otros (los que querían que aquello no terminase en toda la noche y los que deseaban seguir viendo otros conciertos), llegó el momento de llevarse otra sonada ovación con ‘Don’t Cry’ y ‘Paradise City’, poniendo el recinto patas arriba gracias a sus poderosos hits. Previamente, en el escenario secundario se vieron y vivieron dos de los mejores conciertos de la jornada, los ofrecidos por los estadounidenses Thrice y Clutch. Los primeros, en cuarenta minutos de actuación, brillaron de principio a fin a pesar de la corta duración de su setlist. Con su nuevo disco en camino, rescataron un par de sus canciones más conocidas (‘Silhouette’ y ‘Of Dust And Nations’) y presentaron su nuevo single ‘The Grey’ que fue celebrado por sus seguidores. Con un Dustin Kensrue en plena forma, el cuarteto tuvo pegada y actitud, recibiendo una sonada ovación cuando terminó su show. Los segundos, en unos cincuenta minutos sobre las tablas, arrasaron con su potente sonido. Encabezados por el grandioso Neil Fallon, su stoner rock y hard rock machacó tímpanos con ‘Firebirds’, ‘Earth Rocker’ y la coreada ‘Electric Worry’ con su adictivo “Bang, bang, bang, bang, vámonos, vámonos” coreado por los presentes a viva voz.

The Pink Slips

Inaugurando los conciertos del escenario cuatro los angelinos The Pink Slips ofrecieron un interesante y divertido concierto. Con el reclamo de estar liderados por Grace McKagan, hija del bajista Duff McKagan de los citados Guns N’ Roses, congregaron un nutrido número de espectadores en un show que fue de menos a más, en parte por la puesta en escena de su citada vocalista. Sus inquietos y sinuosos movimientos fueron su mejor carta de presentación, pero en lo musical ofrecieron su mejor cara gracias a canciones como ‘Gimme’, ‘Danger’ y ‘Trigger’, entre otras. Menos suerte corrieron los galeses Bullet For My Valentine, quienes sufrieron las consecuencias de actuar en el escenario principal antes de Guns N’ Roses. Lo que parecía que les beneficiaría por congregar a un nutrido número de público, les perjudicó por estar situados en un reducido espacio en la parte delantera del escenario sin poder a penas moverse por estar preparado el backline de Axl y compañía. Con su nuevo disco Gravity (Spinefarm, 2018) debutando en la misma jornada de su actuación, pasaron casi desapercibidos para los presentes.

La tercera jornada tendrá un interesante cartel encabezado por Ozzy Osbourne y Judas Priest, pero donde también actuarán otros artistas internacionales como Baroness, Volbeat, L7, The Hellacopters y Shinedown y nacionales como Angelus Apatrida, Crisix, Adrift y Teething, entre otros.

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[Texto]: Araceli Rodríguez
[Fotografías]: Alfredo Rodríguez