Cuando en enero de 2015 se anunció la muerte del rapero, compositor y activista Tirones José González Orama, el mundo de la música se quedó en estado de shock. Conocido artísticamente como Canserbero, el artista fue uno de los más importantes de la escena venezolana y en América Latina. Las dudas de su fallecimiento todavía son comentadas en determinados medios de comunicación, pero lo cierto es que la caída desde un apartamento hace pensar diversas hipótesis. La conmoción generalizada entre sus seguidores fue tal que muchos se quedaron frente a ese edificio donde perdió la vida durante semanas, esperando encontrar una respuesta que, a día de hoy, todavía no tienen.

Sus dos álbumes de estudio como solista, Vida (Fundación El Canserbero, 2010) y Muerte (Fundación El Canserbero, 2012), fueron su motor musical, si bien, lanzó varias mixtapes que dieron mucho que hablar. En nuestro país fue muy sonada su colaboración con Mala Rodríguez, la canción ‘Ella’ publicada hace cinco años. Poco después formó un dúo con Larry Porfirio Rada Herrera, aka Apache, lanzando su disco Apa y Can (Fundación El Canserbero, 2013), LP que incluye cortes como ‘Ready’ y ‘Stop’, sonada canción que emite fuertes críticas hacia los policías venezolanos.

Influenciado por la música rock gracias a su padre y estilos urbanos debido a su interés por el género, la muerte de su hermano le llevó a hacer música rap y hard rock. En diversas declaraciones comentó que escuchaba The Beatles, The Who, Jimi Hendrix, Black Sabbath, The Ramones, Led Zeppelin, Pink Floyd, The Rolling Stones y Queen, entre otros. Considerado un escritor sincero y curioso, las frases de Canserbero fueron una de las señas de identidad del artista. Algunas de sus canciones las escribió después de mirar documentales y leer algunos libros que le aportaron ideas que plasmó en su música. Habitualmente comentó que no solo cantaba composiciones con mensajes positivos, sino que también lo hacía sobre situaciones desagradables. Citaba que las personas que escuchaban sus canciones debían ser conscientes y analíticos, porque no todas sus letras contenían mensajes positivos. Su capacidad para escuchar distintos géneros como soul, jazz, salsa, blues y rock, entre otros, fue una de las claves para la variedad estilística que pueden escucharse en sus canciones.

Sobre su muerte siguen las hipótesis y los comentarios varios. El artista fue encontrado muerto frente a la casa donde vivía, tras lanzarse desde el décimo piso de una urbanización en Maracay. Varios allegados sostuvieron que el artista se encontraba en el apartamento de Carlos Molnar puesto que sufría esquizofrenia. Molnar fue apuñalado ese mismo día por apuñalamiento, por lo que los comentarios siguieron aumentando en torno a lo sucedido en el fatídico día del 20 de enero de 2015. Canserbero realizó una gira por Chile y Argentina, comentándose que recaudó varios miles de dólares. El dinero que guardó en el apartamento de Molnar y hasta el momento en que sucedieron los hechos, nunca apareció el dinero. Los familiares desmintieron que el artista no tenía ninguna enfermedad cuando murió. La mujer de Molar, Natalia Améstica, declaró que Canserbero apuñaló a su marido y tras esto se suicidó saltando al vacío. Sea como fuere, el legado musical continúa gracias a canciones que siguen sonando en radios y televisiones de todo el mundo.