«Uno nunca sabe si su propuesta va a gustar»

Texto: Alfredo Rodríguez

Fotografías: Nicole Eberl

Desde tierras británicas pero con tres cuartas partes del grupo proveniente de España, el grupo Reme formado por Daniel Ruiz (voz, guitarra, teclados), Sam Beltrop (bajo), Iñaki González (batería) y Albert Cabot (teclados) debuta con su disco homónimo Reme (2021). En el mismo encontramos nueve canciones trabajadas junto a Manuel Cabezalí (Havalina), Víctor Cabezuelo (Rufus T. Firefly), Dany Richter e Iain Berryman entre Madrid y Londres. El resultado de tan magistral alineación en el estudio se traduce en una banda con sonidos british en los que beben los vientos por The Beatles, pero también por Arctic Monkeys. Influencias musicales a un lado, el cuarteto muestra su mejor cara en un largo que les debería reportar grandes noches de rock en formato sala cuando puedan tocar sobre los escenarios de Reino Unido y Europa. Charlamos con el frontman e ideólogo de la banda para conocer este gran proyecto en la siguiente entrevista.

· El nombre de la banda proviene de una aupair española que se mudó a Londres en los 70, siendo un homenaje personal y musical, ¿cómo se formó el grupo?

El grupo se formó con la intención de llevar al local de ensayo unas primeras canciones que me había aventurado a escribir. Iñaki y yo nos conocimos y empezamos a ensayar en mi casa de manera relativamente precaria, pero fue el germen que nos hizo pensar que quizá podíamos darle más cuerpo al proyecto. Lo cierto es que, personalmente, que Iñaki creyera en las canciones y se volcara con ellas, me hizo confiar un poco más en ellas. Más tarde se unió a la banda Albert, un viejo amigo que hizo muy sencillo que tomáramos formato de trío, y que todo tomara más color. La búsqueda del bajista fue más difícil, pero de una manera muy azarosa, Albert y yo conocimos a Sam en un pub del norte de Londres. Literalmente, y esto es completamente cierto, le agarré por el hombro, y sin haber cruzado palabra antes, le pregunté si tocaba el bajo. La respuesta fue que sí, y dos semanas más tarde estaba en el local con nosotros. Con respecto al nombre, lo cierto es que siempre fue un working title, y al final se quedó, porque de algún modo entendimos que estaba justificado y hasta tenía sentido: es el nombre de mi madre, ella es la aupair (española) que se mudó a Londres y lo hizo a finales de los 70, una década en la que nos fijamos mucho. Por lo que decidimos quedarnos con él.

· Puede simbolizar algo más, puesto que dos de vosotros sois españoles y habéis emigrado a tierras británicas, ¿qué supuso hacer las maletas y marcharos, dejando familiares y amigos?

La verdad es que los españoles llevamos más o menos ocho años aquí, y aunque a veces uno tiene rachas en las que echa de menos su casa, estamos contentos. Todos llegamos, sin conocernos aún, más o menos en la misma época, entre 2013 y 2015, por lo que las razones fueron parecidas. Por cierto, Albert es catalán, por lo que somos tres españoles, aunque bien repartidos entre Madrid, Barcelona y Donosti. Pero, volviendo a la respuesta, el cambio es grande. Londres es una ciudad enorme, en la que todo va muy deprisa, y en ocasiones puede llegar a ser bastante feroz. La adaptación lleva un tiempo, y, sin duda, uno echa de menos familiares y amigos. Aunque, como todo expatriado con suerte, uno construye un entorno social nuevo en el que apoyarse. No obstante, hay que subrayar que – Brexit mediante – seguimos estando muy cerca de España tomando un vuelo, por lo que eso ayuda a reducir la morriña.

· ¿Fue diferente formar el grupo en territorio inglés a las veces que habéis tocado en otras bandas españolas?

La competencia aquí es mucho mayor, pero las oportunidades de tocar también son muchas. Hay bastantes salas que hacen all-dayers y es relativamente fácil encontrar un hueco para tocar, sobre todo cuando una banda más lo necesita, que es al empezar. Nosotros sólo pudimos tocar unas cuantas veces antes de que la pandemia lo cerrara todo. De hecho, nuestro último concierto fue el 9 de marzo de 2020, y un mes después todo estaba parado. Esperemos que para septiembre todo se reactive de verdad, y podamos presentar el disco.

· Hemos visto varios comentarios que hacen alusión al típico chiste de “un español, un alemán y un chino” por aquello de ser dos miembros españoles y dos ingleses, ¿qué supone tener dos nacionalidades entre los componentes, sobre todo de cara a la internacionalización del grupo?

A pesar de que la parte inglesa – presente en Sam – es la menos representada, el idioma de la banda en el local de ensayo es el inglés, y por una señal de respeto con él, en gran parte de nuestras redes sociales hablamos también en este idioma. Aunque también en castellano, porque mucho de lo que mencionamos va dirigido al público español. Al final se convierte en una mezcla relativamente inconsciente. En cualquier caso, es bastante enriquecedor. Sam muchas veces nos habla de cosas de cultura popular que quizá no conocemos, y muchas veces se tratan temas más propios de una conversación entre españoles.

· En ese sentido, ¿cómo se plantea una posible gira? ¿Tocaréis en Reino Unido y también en España? ¿Habrá gira europea?

La idea es volver a tocar cuando todo se reabra aquí, de momento se acaba de empezar con conciertos con distancia social y cuando todo esté más claro, incluido viajar a España con PCRs/cuarentenas y, sobre todo, cómo afecta el Brexit a tocar en la Unión Europea.

· Habéis contado con varios “pesos pesados” en el estudio de grabación como son Manuel Cabezalí, Víctor Cabezuelo, Dany Richter e Iain Berryman, ¿cómo llegasteis hasta ellos y de qué manera se involucraron en el sonido final del disco?

Cuando Iñaki y yo llevábamos unos meses ensayando como dúo, a la espera de ir añadiendo miembros a la banda, envié a Manuel unas demos a través del formulario en su página web. Le conocía de haber visto varias veces a Havalina y de todo su trabajo como músico de sesión y productor, por lo que estaba bastante nervioso. Así que lo hice justo antes de irme de viaje a una casa en la que, casualidad, no iba a haber Internet ni cobertura. Aún así, encontré la manera de conectarme con el móvil y ver el e-mail de Manuel en el que me decía que las canciones le parecían inspiradoras y que las ideas de producción que había de serie darían mucho juego. Me ofreció el tándem con Víctor, y le dije que me parecía una idea genial, porque a Rufus también les seguía muchísimo. Manuel nos propuso grabar con Dany, porque suele trabajar con él. Y, si yo fuera él, también lo haría. Tiene el estudio como los chorros del oro y el orden, seriedad y tranquilidad que transmite se contagia por la sala al instante. Con Iain grabamos la segunda parte del álbum, en Londres, y aunque la producción fue a distancia, pudimos mantener el contacto. Manu y Víctor han estado muy involucrados en el sonido y producción. A pesar de que las canciones traían un sonido y dirección concretos, hubo una evolución palpable, y la pre-producción y producción dieron en el clavo. En nuestro caso, Víctor se centraba bastante en los teclados y Manu en guitarras y otros instrumentos. Pero lo cierto es que, entre ellos, tienen una manera de producir muy flexible, y, sobre todo, son muy buenos a la hora de tratar la parte humana del músico. Y, para ser sinceros, para una banda que está grabando su primer disco, no hay nada mejor que eso. Después, Manu se encargó de las mezclas, y Dany del mastering, por lo que todo quedó en casa.

· Las canciones se han trabajado entre el estudio El Lado Izquierdo de Madrid y Doghouse Studios en Londres, ¿cómo fueron las jornadas de creación de las mismas en dichas ubicaciones?

Las primeras cinco canciones que grabamos fueron en El Lado Izquierdo. Digamos que esas fueron las que tuvieron un proceso de producción más bonito. Fue genial meternos en el local de Rufus y tocar las canciones con Manuel al bajo y Víctor a los teclados. En ese momento Albert estaba en la banda, pero por logística no pudo venir. Personalmente recuerdo con mucho cariño esas sesiones, porque unas canciones que hasta hacía unos meses sólo existían en mi ordenador, estaban siendo tocadas y tomadas en serio por gente a la que admiraba. Las tengo grabadas en audio, y siempre decimos que el sonido que salió de ellas ya nos estaba mostrando el camino a seguir. Para la segunda parte, en Doghouse Studios, no pudimos contar con Manu y Víctor, porque directamente el espacio aéreo estaba cerrado. Por lo que hicimos una producción a distancia, y grabamos en Londres con Iain, que asusta sólo de ver los nombres con los que ha trabajado. Fue imprescindible también el orden y su pericia para que diera tiempo a grabar todo. Hubo que dejar un tema fuera, pero quizá nos lo quedamos para lo que tenga que venir.

· Las referencias pueden ser claras pero también variadas, pues escuchamos ecos e influencias de artistas como The Beatles, Foxygen, Arctic Monkeys e incluso Tame Impala en algunos pasajes, ¿estos nombres, por citar algunos, son referencias para vuestra música? ¿Qué bandas os han inspirado para crear los nueve cortes que forman vuestro debut?

Sin duda, hay muchos elementos actuales. Es cierto que a la hora de componer, uno tiene en mente lo que está escuchando en ese momento, pero es cierto también que esas influencias terminan adaptándose al sonido de uno, y lo bueno es que acaba saliendo algo diferente. Hay mucha gente que define el disco simplemente diciendo que suena British, y creo que, para ser concisos, están en lo cierto. Aunque puedan sonar típicos, soy bastante freak de los Beatles y es evidente en nuestro sonido, pero siempre pienso que los hemos despiezado a la hora de llevarlos al sonido de la banda. Hay determinados discos de Wings con los que estuve obsesionado como “Wild Life”, “Band on the Run” y “Wings at the Speed of Sound” y que quizá pueden verse reflejados en algunas canciones, pero también está Harrison y Harry Nilsson y su “Pussy Cats”, producido por Lennon. Y desde luego, cuando empezamos a componer, estaba enfrascadísimo en el último álbum de Arctic Monkeys, que me parece una obra maestra. Pero sí es cierto que Elton John, la ELO, Steely Dan, Badfinger… están siempre en el ambiente. Quizá, si a ese sonido le añadimos sintetizadores psicodélicos, y una producción más moderna, sale Reme.

· El disco estuvo precedido por cinco singles: ‘Royal Cape’, ‘Gaga’, ‘Saint Marvellous’, ‘By Magic’ y ‘David Livingstone’, ¿tuvisteis la necesidad de mostrar tantas canciones antes de la salida del disco o se hizo simplemente como táctica promocional?

La verdad es que fue generado por la pandemia. ‘Royal Cape’ se publicó en febrero de 2020, y en marzo estábamos como estábamos. Por eso pensamos en alargar la publicación de los singles un poco más de lo normal. Sin embargo, la pandemia también se alargó, por lo que hubo que esperar un momento más propicio. No nos parecía oportuno dejar ‘Royal Cape’ como un single solitario y esperar a publicar el disco más tarde, porque perdería frescura, al menos entre nosotros. Así que decidimos ir sacando canciones poco a poco. Es cierto que cinco singles en un disco de nueve temas puede ser demasiado, pero en nuestro caso – y como quizá en el de otras bandas – lo mejor era esperar, aunque se alargara el parto. No obstante, para un grupo que empieza, quizá no sea tan negativo publicar canciones en pequeñas dosis durante un tiempo, para que cuando salga el disco, con suerte, haya alguien al otro lado para escucharlo. Es cierto que esta tesis choca con la cultura del single, quizá excesiva, que hay hoy día, pero ese tema da para cuatro entrevistas más.

· Con el disco publicado, ¿cuáles son las sensaciones? ¿Qué planes tenéis a partir de ahora con la situación que tenemos con tantas restricciones en el sector musical?

Estamos contentos con la recepción del disco, sin duda. Uno nunca sabe si su propuesta va a gustar, por lo que hay una incertidumbre que resolver hasta que se publican las canciones, sobre todo en un primer álbum. Los planes, desde Londres, son esperar al menos hasta el inicio del nuevo curso, que es cuando se espera que la actividad en salas sea mayor y los promotores puedan volver a hacer el trabajo que no han podido llevar a cabo en un año y medio.

[Junio 2021]

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