Debutar con un disco siempre es una tarea complicada pero el quinteto alavés tiene mucha carretera a sus espaldas, por lo que no ha sido tan difícil como si fuesen unos novatos. Y es que la banda cuenta con miembros de formaciones como Gatillazo, Childrain, Obligaciones, Vicepresidentes, Rockaina, Sálvate Si Puedes, Al Karajo, Sumision City Blues y Marky Ramone, reunidos a través de Tkixi de Gatillazo y La Polla Records. En torno a la guitarra del citado nos encontramos con Iñaki Urbizu, Angelillo, Buton y Mikel Berrozpe, quienes registraron una docena de canciones producidas por Haritz Harreguy en su estudio de Usurbil (Gipuzkoa) y masterizadas por Víctor García en Estudios Ultramarinos. Con ese quinteto titular, el sonido está claro: puro rock. La base es el punk rock, vale, pero no se han limitado a revisar lo que han hecho en las citadas bandas, sino que han dado una vuelta de tuerca a la maquinaria pesada de su sonido, recogiendo estilos como el hard rock, el metal, el rock urbano e incluso el pop. Porque para hacer lo que habían hecho no hubiesen formado una nueva banda, cosa que se nota desde el primer hasta el último riff de este poderoso debut homónimo. Canciones como la pegadiza ‘Ceniza’, la enérgica ‘Futuro’, la potente ‘Animales’ y la robusta ‘Tiempos Diferentes’ les sirven para captar a seguidores de bandas internacionales como The Hellacopters, The Cult y Hardcore Superstar y nacionales como cualquiera donde tocan los cinco. Puede que algunos registros sean demasiado predecibles, pero no por eso hay que restarles importancia a una colección de canciones que harán que sus directos estén repletos de sudor, saltos y cerveza, como el mejor rock. Sin duda, un debut a la altura de sus protagonistas que nos deja buenas dosis de poderosas sensaciones.

Alfredo Rodríguez