Hace dos años los barceloneses Holy Bouncer debutaron con su largo Hippie Girl Lover (Autoeditado, 2016) donde coquetearon con los sonidos de los 60’s y 70’s. En el citado, su rock psicodélico asentó unas bases que llevaron por salas y festivales varios. Con mayor o menor suerte, el cuarteto sabía lo que quería, ratificando ahora su gusto por la buena música pero añadiendo una pizca de innovación y cambio. Tampoco es que se hayan convertido en una banda de reggaeton, electrónica o jazz, eso está claro, pero sí han modernizado su sonido hacia la época en la que nos encontramos. Es innegable ese poso a los ingleses Arctic Monkeys, en ocasiones demasiado descarado, pero saben incluirlo en sus composiciones de manera jugosa y adictiva. Los teclados y sintetizadores toman protagonismo desde la canción inicial ‘Mamihlapinatapai’ con nombre indescriptible, pasando por el mega-single ‘Blink Of An Eye’ hasta ‘Joint Smoker’, uno de los cortes finales, donde el espíritu de Turner, Helders, Cook y O’Malley, los cuatro de Sheffield, parece que haya pasado por los estudios Sol de Sants de Barcelona donde han registrado sus temas los catalanes para dejar su impronta para la posteridad. Pero ahí no queda la cosa porque sorprenden con creaciones donde sus estructuras funk (‘Love & Hate’) brillan por sí solas y otras enamoran tanto que te hacen darle a la tecla del “repeat” porque no quieres que terminen (‘9th Gate’). Con un desparpajo musical que les hace sacar pecho respecto a otros chavales de su edad, estos cuatro veinteañeros han logrado en unos años lo que muchas bandas no consiguen en una vida musical, innovar tanto que sus nuevos sonidos (ojo a los teclados e incluso a un saxofón encajando de manera notable) les hagan crecer como ni ellos mismos hubiesen imaginado.

[Texto]: Alfredo Rodríguez