Tras debutar hace una década con el sencillo ‘From Nowhere’ muchos han sido los pasos discográficos dados por el joven británico. Con una gran aceptación en los medios de su país, fueron diversos los comentarios recibidos cuando apareció en la banda sonora del videojuego FIFA del año 2014, curso en el que debutó con el sonado disco Sweet Disarray (Decca Records, 2014). Continuó tocando y creando, hasta que tres años después llegó su segundo LP, el ecléctico Emerging Adulthood (Communion Records, 2017) con el que fue capaz de sorprender a propios y extraños debido a su diversidad musical. En este convulso año donde una pandemia nos azota regresa con su tercer trabajo largo formado por una docena de canciones registradas en Los Ángeles después de mudarse desde Liverpool, donde residía desde que fue a estudiar a la mítica escuela LIPA. En la citada ciudad californiana dio forma a sus nuevos temas junto a Matthew E. White, quien aporta su particular estilo ejerciendo de brillante productor de la música del británico. Su nueva ubicación en territorio norteamericano narra el cancionero de su nuevo plástico, con grandes momentos en el inicio del disco gracias a ‘Yesterday’ y ‘Stay in L.A.’, algunos pausados como ‘So Dark’ en la parte central y otros más enamoradizos en la parte final con la directa ‘Together’. Explorando sensaciones y emociones gracias a sus nuevas vivencias, el inquieto cantautor absorbe todo su aprendizaje en unos temas que suenan con gran vitalidad. Posiblemente no tenga ese punto asombroso que nos brindó en su anterior referencia, pero es capaz de causar grandes impresiones con su cuidado relato. Con un sobrecargo excesivo en los efectos en algunos instantes de sus nuevas tonadas, la mezcla de estilos vuelve a ser una de sus mejores cualidades.

Alfredo Rodríguez