Los malagueños presentan su segundo larga duración tras debutar con el sonado Perfect Nature (Rock CD Records, 2016) hace tres años. En su nuevo trabajo el power trío formado por Ana Rocío (voz y guitarra), Priscila Rey (bajo y coros) y Marce de la Torre (batería) ratifica los sonidos rock que les caracterizan, dando un nuevo golpe de efecto gracias a once potentes canciones. Su trabajo con Raúl Pérez en el estudio sevillano de La Mina, con Daniel Pineda en el local malagueño Moby Dick y con Edu Jerez en el zamorano Minus Zero, así como la mezcla del citado Pérez y la masterización de Brad Boatright en Audiosiege (Portland), configura un sólido paso hacia adelante en su particular carrera musical. Son inevitables las comparaciones con bandas provenientes de las islas británicas como Nothing But Thieves, Biffy Clyro y Muse, entre otros, pero no por eso dejan de tener un importante papel en lo que llaman la nueva escena alternativa en nuestro país. Pero tenemos la suerte de no tener que salir de la península para disfrutar de poderosas canciones, basta con escuchar los teclados (‘The Limits Of Out Moonscape’), los coros (‘Animals’) y las guitarras (‘Invasion’) existentes en sus composiciones para encontrar una buena colección de sonidos. Y para quienes no encajen con lo contemporáneo de su propuesta, también muestran atisbos y destellos noventeros que ensamblan perfectamente con la escena grunge. Un trabajo en el que podemos degustar también unas cuidadas acústicas (‘Little Soldier’) y unos brillantes violines (‘Magical Things’), rematando la faena con su notable single ‘Monster’s World’ que te cautivará. Un segundo LP que debería abrirles muchas puertas, sobre todo por su intenso directo, para lograr llegar a una mayor audiencia apoyados en sus temas cargados de fiereza, energía y nervio.

Alfredo Rodríguez