Era evidente que los ingleses tenían todo de cara para hacerse notar con la publicación de su nuevo disco Tranquility Base Hotel + Casino (Domino Recording Co, 2018), pero seguro que Turner, Helders, Cook y O’Malley no pensaban que el revuelo causado sería tan exagerado. Quizá tenga que ver con que los cuatro de Sheffield han mutado la vena rockera que caracteriza sus cinco anteriores LPs, haciendo que su sonoridad siga evolucionando, registrando unas canciones cuidadas y tranquilas, llegando a prescindir en algunos instantes de las guitarras y dando más protagonismo a un piano que marca la pauta de los once nuevos cortes grabados entre Los Ángeles, París y Londres bajo la producción de James Ford y el propio Alex Turner. Precisamente el responsable de tanta expectación es el líder de la banda, quien podría haber firmado con su nombre y apellidos este lanzamiento y nadie se hubiese extrañado de que fuese su debut en solitario. Necesarias son las escuchas para degustar, digerir y disfrutar cortes como el apasionante ‘Star Treatment’, el magnífico ‘Four Out Of Five’ y el adictivo ‘The World’s First Ever Monster Truck Front Flip’, tres de las once composiciones que navegan sin regalar ningún single definido. Con un gran aporte melancólico y sátiro en determinados pasajes, siguen caminando hacia adelante, con valentía y decisión, facturando un arriesgado trabajo que merece un aplauso por parte de todo amante de la música pero que, indudablemente, será castigado por sus seguidores más acérrimos. Poco parece importarle a un Alex que, tras su escarceo musical con Miles Kane, parece tener a sus compañeros como rehenes y músicos, debido a un exceso de protagonismo crooner que puede pasarle factura en el futuro pero que, hoy por hoy, atestigua una gran seguridad en sus canciones. Y es que se nota el cambio hasta en su vestimenta, dejando a un lado las pintas de hooligan de sus inicios y las de rockeros malotes más recientes, vistiendo en la actualidad con camisas y trajes sacadas de una tienda vintage.

[Texto]: Alfredo Rodríguez