En la mayoría de los discos lo importante son dos cosas: las letras y la música. Eso es así en casi todos los LPs, pero en lo que ocupa el debut los los ingleses Another Sky, hay un factor muy importante que condiciona la docena de canciones que lo forman: la sorprendente voz de su cantante Catrin Vincent. Muchos oyentes dudan del género de la persona (femenino, en este caso), pero eso no es relevante cuando el efecto que provoca es tan increíble como enamoradizo. Tres años después de la creación del grupo, el cuarteto factura uno de los largos que más expectación está causando en las islas británicas gracias a sus emotivas composiciones. Con matices de los escoceses Cocteau Twins más sencillos en ‘The Cracks’, los británicos Radiohead más abiertos en ‘Avalanche’ y los también escoceses Mogwai más cercanos en ‘How Long?’, ejercen su particular estilo mezclando temas de relaciones tóxicas, traumas infantiles, el Brexit de Reino Unido y el ascenso de Donal Trump, entre otras cuestiones sociales. Pero los sonidos de la banda, mostrados en sus EPs lanzados en los años previos, aumentan su calidad gracias a un notable trabajo en el estudio de grabación que se refleja en temas como el single ‘Fell In Love With The City’ y el corte ‘Only Rain’ que cierra los casi cuarenta y cinco minutos que dura la celebrada ópera prima de la joven formación. Para muchos creadores de películas conocer a este grupo sería un alivio porque su innegable sonido cinematográfico podría incluirse en muchas cintas, tiñendo de melancolía un paisaje sonoro tan inexplorado como rico en matices registrado en los Chale Abbey Studios en la Isla de Wight. Un disco que pasará totalmente desapercibido en nuestro país por la incultura musical que sufrimos, pero que quienes lo descubran seguramente disfrutarán gustosamente.

Alfredo Rodríguez