Parquesvr sudan la camiseta en su doble concierto en El Sótano.

· El quinteto formó parte del reactivador ciclo «Vibra Madrid».

Organizar un concierto en tiempos de pandemia es una mezcla de locura, riesgo, emoción y responsabilidad por conseguir que no haya contagios, pero hacerlo es necesario para seguir fomentando una #CulturaSegura y conseguir que la escena musical no desaparezca y siga teniendo vida. Con el objetivo de reactivar los directos en espacios emblemáticos de la capital, el ciclo “Vibra Madrid” creado por la plataforma Vibra Mahou puso música a la Semana Santa con más de 30 actuaciones en 15 locales del distrito centro para impulsar encuentros en torno a la música en vivo. Unos de los protagonistas fueron Parquesvr, quienes llenaron una sesión en la acogedora y cuidada sala El Sótano, teniendo que programar un segundo pase con la finalidad de contentar a un público ávido de emociones y sensaciones. Con un riguroso protocolo con toma de temperatura en la entrada, gel hidroalcólico antes de acceder, acomodación en tu asiento correspondiente y servicio de camarero en mesa, el quinteto empezó sin dilación a explorar con sarcasmo, humor, diversión y mofa sus temas repletos de letras infalibles. El front-man Javier Ferrara hizo de las suyas desde el primer instante, arengando a los presentes y agradeciendo sus vítores, confrontándoles con los asistentes a la actuación de la primera sesión, hecho que se repetiría durante todo el show. Porque su puesta en escena fue precisamente eso, un espectáculo cargado de ironía, risas, chascarrillos y bromas con buena parte de los presentes en el pequeño local. En los primeros compases ‘Conchi’ puso a todos a tono antes de dedicar su gran ‘Puretrap’ a los cuarentones sentados ante el escenario. Con Raúl Lorenzo sustituyendo a Manuel Gavancha en la guitarra debido a problemas de salud, el quinteto solventó el cansancio acumulado tras su primer show a media tarde, poniendo todo de su parte para ejecutar un buen concierto. Y lo consiguieron interpretando canciones como su último single ‘La Cantante de Fuel Fandango’ donde se echó en falta la presencia del particular «Rumbero de Vallecas» que, a pesar de encontrarse a unos metros del local en plena Plaza de Cascorro cantando acompañado por su inseparable guitarrista, no hizo acto de presencia sobre el pequeño escenario. Pero, aún así, Ferrara estuvo a la altura echando mano del cante jondo del tema homenaje a Cristina Manjón. Seguido, volvió a recordar a los cuarentones su edad con el directo single ‘Barba Esconde Papada’ donde el endiablado teclado de Javier Gorostiza se hizo notar a base de bien. La sorpresa de la noche vino en forma de nuevas canciones con la monumental ‘Tazas Con Mensajes’ y ‘Los Salvajes’ que sirvieron para introducir uno de sus mayores hits, ‘Tom Petty’, incluido en su sonado debut largo Talego Quini (Raso Estudio, 2019). Nuevamente Ferrara fue protagonista, ejerciendo de cómico del rock sobre el escenario mientras sus compañeros descansaban en el camerino para, con su habitual soltura y desparpajo, deleitar a los presentes con sus bailes mientras interpretó con descaro otro de sus hits, ‘Pero’, a la vez que sonaba la base repleta de sonidos latinos. El final de la noche llegó con el monumental tema ‘Lance Armstrong’ donde todos nos convertimos en gregarios del quinteto que, sudando la camiseta a base de bien, se despidió entre aplausos y ovaciones tras ofrecer un gran concierto.

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Texto: Alfredo Rodríguez
Fotografías: Alfredo Rodríguez