[Metallica @ WiZink Center. Madrid. 03.02.2018]
[Promotor: Live Nation]

Los californianos Metallica consiguieron un récord de asistencia en su concierto en el WiZink Center de Madrid, siendo el segundo de su particular gira “Worldwired Tour” y el primero de los tres shows en nuestro país, repitiendo mañana lunes en el mismo recinto y el miércoles en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Congregando a 16.767 personas en el céntrico recinto multi-usos, llegaron con el cartel de “entradas agotadas” desde hace casi un año que se pusieron los tickets a la venta. Con un aval de 37 años de carrera musical y unos 120 millones de discos vendidos en todo el planeta, son una de las cuatro bandas cabecera de la escena trash metal internacional que, junto a Megadeth, Slayer y Anthrax, forman el conocido como “The Big Four” del género. Su nueva visita estaba enmarcada en el tour mundial donde presentan su nuevo álbum Hardwired… To Self-Destruct (Universal Music, 2016), largo que recupera la senda metálica ensombrecida con su octavo largo St. Anger (Elektra Records, 2003) que tuvo su maquillaje musical con su noveno lanzamiento Death Magnetic (Universal Music, 2008).

Como no podía ser de otra manera, los norteamericanos irrumpieron en el escenario rectangular ubicado en el centro de la pista mientras sonaba la habitual ‘The Ectasy Of Gold’ del compositor y director de orquesta italiano Ennio Morricone, dando paso a un repertorio de algo más de dos horas donde sonaron temas de toda su discografía, desde su debut Kill ‘Em All (Megaforce Records, 1983) hasta su citado nuevo largo editado en noviembre de 2016. En los primeros compases de la velada, ‘Hardwired’, ‘Atlas, Rise!’ y ‘Seek & Destroy’ hicieron entrar en calor a los presentes en una de las noches más frías de la estación invernal. Alternando nuevas (sonaron hasta siete cortes de su último trabajo) con viejas composiciones, supieron mezclar a la perfección su pasado más histórico con su presente más actual. Con un Lars Ulrich más certero que en otras giras, ofrecieron un gran show en el que destacó un trabajado juego de luces, imágenes y videoclips proyectados en unos cubos que subían y bajaban de una estructura colgante del techo del imponente recinto (echando un vistazo en YouTube e Instagram se aprecian las grabaciones de muchos asistentes que subieron sus recuerdos visuales).

En lo musical no se salieron demasiado del guión establecido previamente en su cita lisboeta, echando mano de la percusión en un momento tribal que recordó a los Mayumana más intensos, los cuatro componentes sorprendieron a propios y extraños con su interpretación étnica. Pero no sería la única salida de línea, puesto que Robert Trujillo y Kirk Hammett revisaron el corte ‘Vamos Muy Bien’ de los madrileños Obús (sí, no es broma) en una curiosa interpretación que dejó a muchos perplejos por lo bizarro del momento. No faltaron los clásicos básicos (‘Fuel’, ‘Sad But True’, ‘One’, ‘Master Of Puppets’) acompañados por las linternas de los smartphones sustituyendo a los clásicos mecheros junto a las melenas de los cuarentones que abundaban en la pista.

Llegó el final del concierto con la bandera española en las pantallas que adornaban el gran escenario, recibiendo una atronadora ovación tras su potente show. Hubo comentarios de todo tipo a la salida, desde los que se quejaron por el bajo sonido, hasta los que no estaban satisfechos con lo presenciado, pero la mayoría llevaba una sonrisa de oreja a oreja, sudor en su cuerpo y la sensación de haber disfrutado de otro gran concierto de uno de los monstruos del rock internacional.

[Texto]: Araceli Rodríguez
[Fotografías]: Metallica (newsletter)