La M.O.D.A. sigue agotando entradas en su particular gira.

· Ofrecieron dos conciertos en el Teatro del Bosque de Móstoles (Madrid).

El septeto La Maravillosa Orquesta del Alcohol está metido de lleno en la gira de presentación de su nuevo trabajo Ninguna Ola (PRMVR, 2020), largo publicado el pasado mes de diciembre que levantó alguna otra sospecha sobre su evolución, pero que ratifica el buen hacer discográfico de la banda burgalesa. Tras ofrecer ocho conciertos en cuatro jornadas en la sala La Riviera de la capital y hacer lo propio con otros ocho shows en cuatro días en el Fórum Evolución de su ciudad natal, el turno era para el Teatro del Bosque de Móstoles, localidad del sur de Madrid que también colgó el cartel de “entradas agotadas” poco después de anunciarse dos actuaciones. Es innegable el éxito que están logrando estos siete jóvenes con camiseta blanca de tirantes que, a base de carretera, kilómetros y conciertos, siguen fraguando una carrera musical tan intensa como destacable. Porque no serán portada en medios de comunicación como pueden serlo otros artistas, pero a base de constancia, trabajo y canciones están consiguiendo lo que muchos desean pero no logran: triunfar. Como es habitual, la versión de la canción ‘I Don’t Back Down’ del estadounidense Tom Petty interpretada por su compatriota Johnny Cash fue la antesala de un concierto formado por más de una veintena de canciones en la que la mayoría de las mismas son auténticos himnos para los seguidores de la banda que acudieron en masa hasta el acogedor espacio. Cuando David Ruiz rasgó las cuerdas de su guitarra y sonaron los primeros acordes del tema ‘93Compases’ el público empezó a vibrar, dando paso poco después a ese clarinete enamoradizo y las voces de sus compañeros rompiendo en un estruendo que hizo temblar el suelo del teatro. Ya no hubo marcha atrás, la mayoría cantaba a pulmón abierto a pesar de las mascarillas e incluso algunos derramaron lágrimas de emoción por ver a los castellano-leoneses sobre las tablas y vivir un concierto en directo a pesar de las restricciones que impiden levantarse de la butaca en todo el show. La intensidad de la música continuó con un buen puñado de canciones (‘La Vuelta’, ‘Una Canción Para No Decir Te Quiero’, ‘Mil Demonios’) hasta llevarnos a tiempos pasados nuevamente recordando a Johnny Cash con el tema ‘Los Hijos De Johnny Cash’ que sirvió para anticipar su disco ¿Quién Nos Va A Salvar? (Mús Records/Gran Sol, 2013) en septiembre de hace ocho años cuando el citado vocalista todavía no tenía tatuado el rostro de Cash en su bíceps derecho. Tras ocho primaveras, algunas más duras que otras, siguen tocando y llenando salas, teatros y pabellones, actuando en festivales ante miles de personas y sumando kilómetros, experiencias e historias que plasman en sus sentidas composiciones como la emotiva ‘Conduciendo y Llorando’ que puso a los presentes a cantar, otra vez, con los brazos en alto. Quizá sea uno de los grupos que son más cantados, vitoreados y aplaudidos en directo, principalmente por su entrega sobre el escenario y por sus sentidas letras. Una nueva tanda de temas (‘Barcos Hundiéndose’, ‘Colectivos Nostalgia’, ‘Los Lobos’, ‘1932’) llegaron antes de un breve descanso para coger aire en el camerino retomando la parte final del show que finiquitaron con uno de sus singles más celebrados, ‘Héroes del Sábado’, que estamparon en camisetas y sudaderas que muchos lucieron con orgullo en las butacas de un teatro que se quedó pequeño para celebrar el éxito de unos chicos que, desde tierras burgalesas, conquistan corazones y almas en cualquier pueblo y ciudad por donde pasan.

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Texto: Alfredo Rodríguez
Fotografías: Alfredo Rodríguez