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CONCIERTOS |
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HÉROES DEL SILENCIO La Romareda. Zaragoza. 10.10.07 Texto y fotografías: Alfredo Rodríguez |
Enrique Bunbury, frontman del grupo zaragozano de rock and roll Héroes Del Silencio, comentó allá por 1996 algo así como "no habrá más Héroes". Pero esas palabras se las llevó un viento matutino y hace unos meses se anunció un tour por América y España para, según explicó el propio Enrique, "finalizar una leyenda que iniciamos hace años". Anoche, en el estadio de fútbol La Romareda de Zaragoza, el grupo ofreció la primera de sus cuatro actuaciones en España para corroborar esa última afirmación. Con las entradas vendidas desde el día que se pusieron a la venta y con un concierto que prometía ser único y mítico, los fans del grupo, ataviados con camisetas repletas del famoso logo de la 'h' y la 's' entrelazadas, se posicionaban desde primera hora del día para acceder al recinto donde se iba a llevar a cabo el show. Como en las citas únicas, la reventa echaba humo, los corrillos de fans cantaban sus canciones preferidas y los manteros del merchan extra-oficial hacían su agosto en pleno mes de octubre. Apertura de puertas y todos para dentro como cabezas de ganado. La gente se posicionaba en dos zonas, general y preferente, sin perder ni un segundo. Más cerca del servicio, de las barras o de las vallas. Daba igual, pero todos querían estar lo más cerca posible del destacado esqueleto de barras, lonas, luces y pantallas que formaban el trabajado escenario donde horas más tarde los Héroes daban el pistoletazo de salida a su esperada y corta gira por la península. |
Veinte minutos más tarde de la hora prevista, comenzó a sonar una intro mientras la gente coreaba el nombre del grupo de manera que hacía temblar todo el estadio. Al instante, los ahora cinco componentes del grupo (se ha unido a la gira Gonzalo Valdivia, hermano del guitarra del grupo) saltaron a escena aunque no pudimos verles en un primer instante debido a las pantallas frontales que tapaban el escenario. Con los primeros acordes de 'El Estanque' la gente arrancó a cantar, bailar, saltar, corear e incluso llorar mientras sonaba la canción. En las mencionadas pantallas de leds, las siluetas de Enrique Bunbury (cantante) y Juan Valdivia (guitarra) se proyectaban sobre una imagen de agua en movimiento. Nada podía ir mejor. Sin tiempo para asimilar que estaban ahí, en su ciudad natal, frente a su fiel público, se cubrieron de más ovaciones y aplausos con 'Deshacer El Mundo' de y 'Mar Adentro', su primer trabajo discográfico de estudio. Las primeras palabras de agradecimiento de Bunbury hacia el público fueron emotivas y entrañables, hecho que el respetable agradeció con aplausos (nuevamente). |
Todo estaba saliendo a pedir de boca, pues tras la lluvia de la tarde, la larga espera y los nervios, el grupo había reaparecido en nuestro país y estaban tocando en directo. Las canciones han ganado en ejecución, si bien, el claro director de orquesta era un Enrique que, durante las primeras canciones, se mostró nervioso y algo estático en el escenario. Sin embargo, tras 'La Carta ', 'Bendecida', 'La Sirena Varada' y 'Opio' Bunbury presentó a la banda y se fueron al final de un pequeño escenario situado en la cola de una pasarela que se prolongaba desde el centro del escenario. Ahí, haciendo de su set un momento más íntimo y cálido, sonaron 'La Herida', 'Flor Venenosa' y una de las canciones más coreadas de la noche, 'Apuesta Por El Rock'N'Roll'. El concierto no estaba ni en la mitad de su duración y el público comenzaba a dar muestras de flaqueza en las primeras filas. Algún mareo, empujones y caídas se sucedían mientras 'Héroe De Leyenda', 'Con Nombre De Guerra' y 'No Más Lágrimas' recibían ovaciones continuas. Bunbury se desató y avanzaba por la pasarela andando y corriendo de adelante atrás, subiendo a la zona de un notable Pedro Andreu y jugando entre Juan y Gonzalo Valdivia y Joaquín Cardiel, quien se mostró en un segundo plano durante toda la noche. Y es que si Juan iba a lo suyo con su guitarra y Andreu estuvo firme con su instrumento, Bunbury era el auténtico mesías de unos fieles seguidores que no podían ocultar sus sentimientos pues les delataban unas caras de felicidad extrema. |
Brillando en una fría noche de otoño el concierto parecía llegar a su fin pero, mucho más lejos de la realidad, aún quedaba lo mejor. 'Nuestros Nombres', 'El Mar No Cesa', 'Entre Dos Tierras'… Los greatest hits del grupo salían a flote en una noche que, minuto a minuto, estaba siendo grabada en las retinas de los allí presentes y en los momentos inolvidables de la música española. Y es que si hay una banda capaz de eso y mucho más esa es la zaragozana quien desde hace casi dos décadas a conquistado el corazón de miles de fans a lo largo y ancho del mundo gracias a canciones como 'Maldito Duende', 'Iberia Sumergida', 'Avalancha' y 'Opio', temas que sonaron en un final de noche perfecto. Las pantallas situadas en lo alto del escenario bajaban y subían en determinados momentos con imágenes del grupo en directo, alternándose con otras de antaño. |
El grupo se retiró al backstage y tras unos minutos de otra nueva ovación regresó para ejecutar 'Tumbas De Sal', 'La Chispa Adecuada' (con lluvia de confeti), 'Tesoro', 'Malas Intenciones' y 'En Brazos De La Fiebre', donde Bunbury, foco en mano, se dedicó a alumbrar al público y a sus compañeros parar retirarse nuevamente y de manera definitiva a los camerinos. Esta vez sí, con las pantallas sobre el escenario, una sonada traca en forma de fuegos artificiales dio por finalizada la actuación de regreso de uno de los grupos más grandes de la historia del rock'n'roll: Héroes Del Silencio. Sin duda, una noche única. |